domingo, 12 de febrero de 2017

No eres tú, soy yo ...Siempre soy yo

No eres tú, soy yo
...Siempre soy yo 

Frase por excelencia para terminar una relación; para mi no es más que un escape al cual le encontré una variante. 

Por lo general acudimos a ella, para asumir culpas sin dar explicación alguna.
Sin embargo, en ocasiones, la carga de la culpa la tenemos absolutamente nosotros. 

No eres tú soy yo, que me quedo en lugares donde irremediablemente ya no debo estar. 

No eres tú, soy yo, que me quedaba padeciendo en una relación donde más era el tormento que la alegría. 

No eres tú, soy yo, que toleré actitudes apáticas, engaños y desprecios, para mantener las cosas relativamente "bien". 

No eres tú, soy yo, que prefiero asumir la responsabilidad, para no lidiar con un pelea continuada y un fracaso emocional inminente.

No eres tú, soy yo... Que me harté de ti.


sábado, 10 de diciembre de 2016

SUFICIENTE

¿Cuantas veces has repetido la palabra SUFICIENTE?

Mentiría si no reconozco que el ser humano es reincidente, aquel que repite errores una y otra vez. 

Generalmente, cuando esto ocurre cambiamos de personaje, pero la historia sigue siendo similar

Sin embargo, en algún trance de la vida, debemos considerar ese SUFICIENTE, como punto final.

Quizás esta sea la etapa final del "dejar ir" del que escribía en la entrada anterior. Es la decisión menos gravosa que finalmente debemos tomar.

Si se tratan de decisiones rutinarias, laborales o amorosas, un "SUFICIENTE" en el momento correcto, impedirá alguna afección mayor a largo plazo.

El tiempo nunca expira, nunca es tarde para hacer a un lado la reincidencia, y yo hoy decido gritar: SUFICIENTE

@mavrginia
Maria Virginia Carruyo  

martes, 6 de diciembre de 2016

DEJAR IR

Bajo mi perspectiva 

Dejar ir significa, soltar todo aquello que pesa en el alma

Todo pasado tormentoso que te persigue en cualquier situación

Dejar ir es desapegarse sin anestesia

Dejar la dependencia irracional que tú mismo creaste en tu psiquis 

Dejar ir, implica desprenderte del sentimiento de miedo ante una perdida inherente al ser humano 

El no dejar ir, obstaculiza la posibilidad de un "nuevo comienzo", ese del que tanto se habla en los libros de auto ayuda

Dejar ir trae consigo un sentimiento de libertad inigualable

Dejar ir duele, claro que duele, pero de eso se trata la vida y está en cada uno de nosotros transformar el dolor, en fortaleza. 

Recuerda que Dios le da sus peores batallas a sus mejores guerreros. 
 
Maria Virginia Carruyo 
@mavrginia 
mariavcarruyo@gmail.com